Vamos a Crear es el resultado de las Actividades Culturales entre: los trabajadores del Metro de Caracas, El Concejo de Gestión del Calvario, FUNDARTE, La ONA, Consejos Comunales del Sector Caño Amarillo, El Colectivo Cultural "ARCOÍRIS DEL SUR" y demás Organizaciones Públicas y Comunitarias que hacen vida cultural en estos espacios.

domingo, 30 de enero de 2011

LA RUTA DEL ARCOIRIS

UNA SEMANA BIEN BONITA

REFUGIO DEL GOBIERNO DEL DISTRITO CAPITAL:

Virginia y Teresa llegaron al salón de lectura como por arte de magia y los carajitos se aparecieron encantados por las travesuras de un sapo que además de verde era un embustero y sin sombrero de copa larga, entonces, la pequeña sala se hizo de los niños y el resto de la tarde pareció una burbuja, donde los cuentos y los libros eran una sola cosa.

Es que realmente los cuentos de Virginia hechizan a los muchachos, los vuelve preguntones y asombrosamente hermosos, pareciera que el sombrerito de arlequín guardara el secreto de la risa y la alegría, pareciera que el mundo fuera del tamaño de los libros y los carricitos fueran el mundo.

La tarde cruzó por el salón de lectura como si fuera una bandada de pájaros cruzando y alegrando el corazón invisible de la plaza Bolívar y en un santiamén, apareció la violeta de seis cuerdas de Mijares y La Pulga y El Piojo se hicieron sentir en una sola voz como si fuera la más bonita canción que cantáramos desde siempre, es que Mijares era un carajito del tamaño del árbol de Virginia y sus canciones subvertían el orden establecido y lo suplantaba por amor.

De esta forma el colorín colorado de los niños que habitaban los espacios del gobierno capital, se hicieron los capitanes del centro de la ciudad y jugaron con Virginia, Teresa y Mijares a ser los más osados aventureros de los cuentos del salón de lectura Manuelita Sáenz de la plaza Bolívar y Fundarte y LA Coordinación de Cultura del Metro de Caracas bajaron el telón de la Ruta del Arcoíris hasta la próxima estación.


EL REFUGIO DE LA ASAMBLEA

La muchachada llegó a la sala Manuelita Sáenz después de haber cruzado el centro de Caracas en la compañía de Carmen Cristina con la misma ilusión de la incertidumbre de lo que sucederá en los próximos minutos dentro de un salón de lectura dedicado exclusivamente a niños y niñas de todas las edades incluyendo a algunos adultos que se dejan colar en medio de la alegría y se ocultan detrás de algún libro para sentirse infinitamente más pequeños.

Entonces sucedió lo de siempre, como por arte de magia apareció la pequeña Gladys Urbina con su cuatro, sus dos títeres y esos cuentos y canciones que solo ella sabe contar con el encanto de su gracia.

Pero la cosa cogió un rumbo diferente y los muchachos y muchachas se apropiaron de una cesta de títeres que había en la sala y comenzó entonces una función doble donde todos eran cantores y actores y le dieron vida a los callados títeres que alguien trajo para cuidar los libros de la Manuelita Sáenz.

Rosaura y Carmen Cristina se vieron envueltas en un gran cuento que nadie había contado hasta ese momento y un barullo entre canciones y movimientos picarescos de los títeres se armó en ese momento y todos jugaron a reír y cantar sin ningún orden y entonces los títeres fueron los reyes de la tarde.

Así las cosa se le puso cuesta arriba a Mijares quién no sabía si agarrar la guitarra o agarrar un títere y hacerlo cantar desde los pollitos hasta arroz con leche, finalmente cantó hasta donde fue posible cantar, el Salón de Lectura se había convertido en un muchachito con la cara llena de chocolate y el corazón inundado de colores.

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